No es Luka Modric un futbolista que esté habituado a copar los flashes y la atención mediática en el día a día del Real Madrid. El croata, en la mayoría de las ocasiones, se ve eclipsado por la voracidad goleadora de Cristiano Ronaldo, el talento atacante y para asociarse de Benzema, la potencia y pegada de la zurda de Bale o los golazos que llevan la rúbrica de James, por citar a cuatro de los futbolistas madridistas más decisivos.
Sí es Luka Modric un futbolista considerado y muy valorado en el vestuario madridista... Y en el de los rivales. En el del Atlético, enemigo sobre el césped del Vicente Calderón mañana, lo de valorado se queda corto. Y es que el cuerpo técnico que encabeza Diego Pablo Simeone profesa una admiración absoluta por el juego de Lukita, al que consideran la pieza clave en la medular, el jugador que sirve de pegamento entre los defensas y los atacantes, el faro sobre el que gira, en definitiva, el fútbol coral del Real Madrid que ahora gobierna Rafa Benítez. El jugador al que temen si tiene un día especialmente brillante.
Modric está muy valorado en el vestuario blanco... y en el rojiblanco
La clave, además de su capacidad para liderar la medular, está en el cambio de ritmo del croata, ese que le hace derribar líneas rivales con apenas unas zancadas y que puede hacer saltar por los aires cualquier entramado defensivo. Incluso cuando hablamos de uno de los mejores, incluso cuando hablamos del sistema creado por El Cholo desde su llegada al Atlético.
Marcado por las lesiones
Modric sufrió la temporada pasada una lesión que le hizo perderse buena parte de la Liga (estuvo fuera desde mediados de noviembre de 2014 hasta el 15 de marzo de este año). De hecho, apenas disputó 16 de los 38 encuentros del campeonato, algo que el Real Madrid terminó pagando... sin el título de campeón.
Modric sufrió la temporada pasada una lesión que le hizo perderse buena parte de la Liga (estuvo fuera desde mediados de noviembre de 2014 hasta el 15 de marzo de este año). De hecho, apenas disputó 16 de los 38 encuentros del campeonato, algo que el Real Madrid terminó pagando... sin el título de campeón.
En los cuartos de final de la pasada Champions, con el mismo rival de mañana enfrente, Modric tampoco formó parte del Real Madrid en el duelo de vuelta en el Santiago Bernabéu. En el Calderón había sido de los mejores madridistas y clave para que los jugadores dirigidos entonces por Carlo Ancelotti pasaran por encima del Atlético en una primera parte que, sólo por la actuación de Oblak, acabó con empate a cero.
Pero ahora, con las lesiones olvidadas, el 14 del Madrid está a tope. Vuelve a ser el jugador dinámico, rápido, talentoso, al que veneran sus compañeros y temen los rivales. Si está fino, si se encuentra cómodo con el esférico, la maquinaria del Madrid suele funcionar a la perfección.
De hecho, los futbolistas del Atlético estarán muy pendientes de que Modric no pueda desarrollar todo su fútbol sobre el césped. La pareja en el mediocentro —Gabi y Tiago– trabajará a destajo, lo habitual, para que el croata no esté cómodo y con la facilidad con la que suele jugar cuando se siente importante sobre el campo.
Y llama la atención teniendo en cuenta que no se trata de un goleador insaciable como Cristiano o un futbolista que destaque por sus asistencias de gol. Lo hace, eso sí, por su capacidad para mover a todo el equipo al ritmo que impone con su juego.
Sólo dos derbis perdidos
Si hay un futbolista que cumpla el rol de Modric en el Atlético ese es Koke. El madrileño es una de la bazas imprescindibles del Cholo —en verano, en Radio MARCA, ya dijo que “intransferibles son Koke, Godín y poco más”— y el jugador que más se asemeja al croata del Real Madrid, por su capacidad para unir defensa y ataque.
Si hay un futbolista que cumpla el rol de Modric en el Atlético ese es Koke. El madrileño es una de la bazas imprescindibles del Cholo —en verano, en Radio MARCA, ya dijo que “intransferibles son Koke, Godín y poco más”— y el jugador que más se asemeja al croata del Real Madrid, por su capacidad para unir defensa y ataque.
Para Simeone el 6 es tan vital como anular el juego de Modric para que el Real Madrid no consiga dominar a su equipo como hizo en los cuartos de Champions en el Vicente Calderón. Curiosamente, el croata no formó parte de la alineación de los madridistas en el último duelo liguero entre los dos grandes equipos de la capital. Sí, aquel en el que el Atlético ganó 4-0 al Real Madrid.
Modric cumple su cuarta temporada de blanco. Llegó en 2012 procedente del Tottenham inglés y, tras una primera campaña de adaptación, ha convencido a todos, sus compañeros y sus rivales, de que se trata de un futbolista capaz de marcar las diferencias. Será, en ese sentido, su derbi número 12. Hasta ahora, con él en el campo, ha ganado seis y sólo ha perdido en dos ocasiones. Por algo se le respeta tanto.
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